"...Es que para mi siempre fue todo o nada.
Nunca conocí grises y estuve ciega hasta hoy.
O largaba todo a la mierda o quería todo lo que estaba demandando.
Y hoy, de una manera completamente extraña que no sé explicar por qué, me dí cuenta que la opción del gris era la mejor.
En la que menos arriesgaba, ganaba (no todo), pero ganaba ... tiempo, tranquilidad y parte de lo que reclamaba mio, obvio.
No me gusta quedarme con nada de nadie y obviamente, como cualquier demanda, era exagerada y eso tampoco me dejaba bien internamente.
Y me terminé dando cuenta hoy que, ceder un poco, a veces, te hace ganar mucho más.
Hace casi 4 años que vengo trabajando mi imposibilidad de ver grises en la vida y hoy, no sé qué es lo que pasó, pero dejé de ser obtusa y siento que triunfé.
Eso ya me hace feliz. :) ..." *
Y así, un buen día, la escala de grises llegó a mi vida.
*Conversación extraída del MSN

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