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10.11.11

Vacaciones 2011: Rumbo al Caribe Colombiano (continental)

Dicen que las cosas buenas llegan si sabés esperar y mis vacaciones se hicieron esperar pero llegaron.
Destino? No tenía idea, pero compartir tu vida con un Racinguista hizo que Gio & Teo nos lleven a conocer Colombia.
Ciudades? Tampoco teníamos idea, pero sabíamos que terminaríamos x el Mar del Caribe.
Nací en una gran ciudad y me camuflé en ella hasta pasados los 23 años pero un día me puse a pensar en mi nombre (femenino de Marcelo ... que en italiano [vaya paradoja, mi idioma favorito] es la unión exacta de Mar & cielo) y decidí vivir en algún lugar del planeta donde el cielo se uniese con el mar.
Pero no voy a hablar de donde vivo sino del lugar que elegimos como destino de nuestras vacaciones 2011: El Caribe Colombiano (continental)
Primer destino: Cartagena de Indias y hacía allí fuimos!
Pero había que enfrentar mi mayor miedo: volar
Gracias a Guillermo (mi psicólogo piloto) y todo su trabajo, paciencia y dedicación, me calzé los botines de Abreu y piqué un penal. Seee! Pq me la banco como el loco! (bue...no tanto)
1er vuelo: BPS-GRU (Porto Seguro, Bahia - Guarulhos, São Paulo) El cielo estaba negro, pero cuando digo negro es negro. La capa de nubes que tapaban el cielo de Porto Seguro el miércoles era asustador. Bue, al menos para mi que tengo un julepe importante a volar. Si el avión que nos llevaría a San Pablo no lograba aterrizar el vuelo sería cancelado hasta que el clima mejorase (las nubes no estaban solas, traían consigo una tormenta del carajo!) y así mis vacaciones arrancarían con el pie izquierdo ... o hablando en criollo: arrancarían para el ogt.
La lluvia mermó y aunque las nubes decidieron quedarse, el vuelo despegó. Lindo zarandeo tuvimos que pasar atravezándolas. Amo las nubes, cuando no estoy sobre un avión, obviamente, pero en ese momento las detesté con todo mi ser.
Pasados unos 20 minutos, y habiendo el avión alcanzado la altura suficiente como para dejar de simular un samba, el vuelo fue digamos que "ameno" (ameno para cualquier persona normal que no teme volar ... para mi fue una tortura) por las siguientes 2 hs que nos separan, x via aérea, de San Pablo.
Llegando a San Pablo de nuevo el zarandeo en el aterrizaje. Quien há aterrizado o despegado de Guarulhos sabe que, pese a estar relativamente alejado de la capital en sí, el cielo mantiene los 365 días esa mezcla exacta de smog, lluvia ácida y tóxicos varios formando una capa espesa de uno no sabe muy bien qué.
Aterrizados en Guarulhos corrimos en busca de la Traffic que nos llevaria hasta el hotel Panamby a pocos kms del aeropuerto, donde dormiríamos una noche para poder salir descansado rumbo a Bogotá en un vuelo que, se estimaba, serían de 6:10 Hs. (Tortura total para mi fobia).
Pasada la noche, nos vimos obligados a despertar 5:30 Hs. y prepararnos para lo que para mi sería otra de mis tantas torturas aereas.
Logré que me cambiaran el asiento del chek in que me habían hecho ya en Porto Seguro, pq el buen Baiano pretendía que viajase en la cola del avión. NO WAY! Ya tuve muchos despegues y aterrizajes en la cola de esos fkn pájaros de acero como para volver a pasar x esa experiencia que solo se la recomiendo a los que logran drogarse o chuparse para viajar o para los fanáticos de las montañas rusas.
Pasamos de la fila 39 a la 11 (mi número favorito). El viaje era al menos prometedor (por momentos soy tan cabulera como el Coco Basile, pero te paso x debajo de una escalera y te abro paragüas bajao techo sin problema. Ni hablar de lo que amo a los gatos negros)
Puerta de embarque? 13 ... Menos mal que para mi es un número de suerte, pero igualmente considero que x el bien de muchos supersticiosos, deberían sacar el número 13 de edificios y aeropuertos.
"Embarquemos temprano que quiero rebentar el free-shop" le dije. Puso de cara de: "No podés rebentarlo a la vuelta, compulsiva de mierda?" ...No, claro que no.
Embarcamos 2 hs antes del despegue. Cola inmeeeeeensa como solo tiene San Pablo en migraciones. Boludeo obligado en el free-shop, compras totalmente innecesarias (solo para calmar la ansiedad pre-vuelo) y de repente aparece el pibe que nos hizo el chek in al grito de: FALTA USTEDES! EL VUELO YA SE VA! Correr, sudar, temblar ... y mis ejercicios de relajación pre-vuelo??!! No flaco, bancá que así no me subo! 
De los pelos nos subieron al vuelo 86 de Avianca. Medio avión nos miró con la mejor cara de ogt. "Y a mi qué?" decía mi cara. 
Despegue ... llorando. Sí, señores! Me la banco tanto que lloro en los despegues y qué?! Al menos no me chupo todo el alcohol que tenga a mi alcance ni me drogo con drogas legales (valiendo la aclaración) para enfrentar mis miedos.
El vuelo fue lo más perfecto que podía ser. De 6:10 hs estimadas, le puso 5:20 hs a destino (50 minutos menos para una fóbica pueden llegar a ser la gloria!). Creo que se mueven más las sillas de casa que lo que se movió este avión en todo el vuelo (y yo que odiaba los Airbus!)
Aterrizamos en el aeropuerto de Bogotá con algunas nubes en el horizonte pero nada que pudiese asustarme hasta que a minutos de bajar de un avión y subirme a otro se largó una tormenta de esas que no veia desde hacia tranquilamente 10 años. Sí, Colombia nos recibió con granizo. Sí, señores! Granizo que hizo q mi corazón oscilara entre la arritmia y la taquicardia. La lluvia también mermó y el vuelo 9546 de Avianca nos dejó en menos de una hora en Cartagena de Indias (cuando el tiempo estimado era de 1:35 hs) Todo había salido perfecto! Salvo mi julepe que x momentos me golpeaba el hombro recordándome que no me libraría tan facilmente de él.
Y el traslado que no llega? El hotel me informó que la ciudad estaba de Carnaval (no sé si x estos lares viven a la vanguardia o le dan pelea a los baianos con la joda) y que habia desfiles de no sé que goma pq Colombia elige a su reina.
AJÁ! Nací en febrero (mes del Carnaval), vivo en Brasil (país del Carnaval x excelencia) y arranco mis vacaciones con carnavales? Y bueeeeeno, daaaaaaale que vaaaaaaaa! Si estoy condenada a ser alegre no me voy a negar, no?
Y acá estamos, recién llegados a esta ciudad, que por lo que poco que hemos podido ver tiene un encanto sin igual.
Para esta hora de la noche ya se me pegó el acento colombiano ... es que hablan TAN lindo! 
Y mientras escribo este post me acompaña el sonido de la calle con bombos, trompetas, redoblantes y gente festejando, disfrutando, viviendo la vida ... y sí, para eso estamos.
Me voy a vivir un poco la vida y mañana les sigo contando... 



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